La ciudad de Joinville fue el escenario, el pasado sábado 28 de marzo, de una de las manifestaciones de fe más significativas de este año. En un ambiente de armonía y recogimiento, se llevó a cabo la Misa de Consagración a Nuestra Señora de Fátima, un evento que congregó a 550 personas unidas por un mismo anhelo: honrar a la Madre de Dios.
La Santa Misa fue presidida por el Pbro. Wagner Morato, EP, quien guio a los fieles en este paso trascendental. Durante la ceremonia, la alegría se hizo presente cuando 250 personas realizaron su consagración, entregando sus vidas al servicio de Nuestro Señor Jesucristo a través del Inmaculado Corazón de María. Este numeroso grupo de nuevos consagrados es un testimonio de la vitalidad de la Iglesia y del deseo de las familias de buscar fortalecer su fe en su día a día.
Ver a tantos fieles comprometidos con este camino de santidad fortalece nuestra esperanza y nos impulsa a seguir trabajando por el triunfo de tantas almas en todos los rincones del mundo.