León XIV y Perú: la historia de un Papa profundamente unido al país

Cuando el Papa León XIV llegue al Perú en noviembre de 2026, no será simplemente la llegada de un Pontífice a uno de los países en su recorrido por América del Sur. Para Robert Francis Prevost será también un regreso a una tierra que marcó profundamente su vida religiosa, pastoral y personal.

Antes de convertirse en el primer Papa estadounidense de la historia, antes de asumir responsabilidades en Roma y mucho antes de aparecer ante el mundo desde el balcón de la Basílica de San Pedro, el Santo Padre fue misionero, formador y Obispo en el Perú. Allí pasó una parte significativa de su ministerio y construyó un vínculo que años más tarde lo llevaría incluso a adquirir la nacionalidad peruana.

Su regreso al país, previsto del 11 al 16 de noviembre de 2026, tendrá por ello un significado especial. Durante esos días, el Papa León XIV visitará Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa como parte de su primer viaje Apostólico a América del Sur.

Los primeros años de una historia con Perú

La relación de Robert Francis Prevost con Perú comenzó en 1985.

Nacido en Chicago en 1955 y miembro de la Orden de San Agustín, Prevost había sido ordenado sacerdote apenas tres años antes, en 1982. Después de completar sus estudios de Derecho Canónico en Roma y defender su Tesis Doctoral, recibió una asignación que cambiaría el rumbo de su historia: viajar a la misión agustiniana de Chulucanas, en la región de Piura.

Allí se desempeñó como Vice-Párroco de la Catedral de la Sagrada Familia y Canciller de la entonces Prelatura territorial de Chulucanas. Aunque esa primera etapa duró aproximadamente un año, significó el comienzo de una relación con el país, que se extendería durante décadas.

Después de regresar temporalmente a Estados Unidos, Prevost volvió al Perú en 1988. Esta vez su destino fue Trujillo, donde asumió la dirección de la primera casa de formación conjunta para los vicariatos agustinianos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac.

Una vida pastoral construida cerca de las comunidades

En Trujillo, Prevost desarrolló una intensa labor que combinó formación religiosa, vida parroquial, enseñanza y responsabilidades dentro de la Iglesia.

Fue Prior entre 1988 y 1992, Director de formación durante una década y Maestro de profesos. También se desempeñó como Director de estudios y Rector interino del Seminario Mayor San Carlos y San Marcelo, donde impartió materias relacionadas con Derecho Canónico, Teología Moral y Patrística.

Paralelamente, su trabajo lo acercó a la vida cotidiana de las comunidades. Fue Párroco de Nuestra Señora Madre de la Iglesia, actual Parroquia Santa Rita de Casia, y Administrador de la Parroquia Nuestra Señora de Montserrat, además de asumir otras responsabilidades eclesiales dentro de Trujillo.

Esta etapa es fundamental para comprender el vínculo de León XIV con Perú. Su relación con el país no nació desde una posición institucional en Roma, sino desde años de trabajo pastoral y formación dentro de comunidades peruanas.

Chiclayo, una etapa decisiva

Después de asumir responsabilidades internacionales dentro de la Orden de San Agustín y regresar durante algunos años a Estados Unidos, Prevost volvería al Perú para iniciar una de las etapas más importantes de su trayectoria.

El 3 de noviembre de 2014, es nombrado Administrador Apostólico de la Diócesis de Chiclayo y Obispo titular de Sufar. Días después tomó posesión de la Diócesis y, el 12 de diciembre de ese mismo año, recibió la Ordenación Episcopal en la Catedral de Santa María.

Chiclayo se convertiría así en otro punto fundamental de su historia.

El 24 de agosto de 2015, Robert Prevost obtuvo la nacionalidad peruana por naturalización. Poco más de un mes después, fue nombrado oficialmente Obispo de Chiclayo.

Su participación en la Iglesia peruana continuó creciendo. En 2018 fue elegido Segundo Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana y también formó parte de su consejo económico y presidió la comisión de cultura y educación. En 2020 asumió además como Administrador Apostólico de la Diócesis del Callao.

Perú había dejado de ser únicamente el destino de una misión para convertirse en una parte esencial de su recorrido sacerdotal y Episcopal.

De Perú al Vaticano

En enero de 2023 comenzó una nueva etapa.

Llamado a Roma fue nombrado Prefecto del Dicasterio para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Ese mismo año fue creado Cardenal. Antes de dejar atrás su etapa pastoral directa en el Perú, la Conferencia Episcopal Peruana le otorgó la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo como reconocimiento a su servicio a la Iglesia en el país.

Dos años después, el 8 de mayo de 2025, el Cónclave lo eligió como el 267.º Pontífice de la Iglesia Católica. Adoptó el nombre de León XIV, convirtiéndose en el primer Papa procedente de Estados Unidos y el primer miembro de la Orden de San Agustín en alcanzar el Pontificado.

Pero su llegada al Vaticano no borró las décadas anteriores. Por el contrario, hizo que su historia con América Latina, y particularmente con Perú, adquiriera una dimensión internacional.

León XIV vuelve al Perú en noviembre de 2026

En noviembre, esa historia sumará un nuevo capítulo.

La Santa Sede confirmó que León XIV realizará un viaje Apostólico por Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 16 de noviembre de 2026, el primero de su Pontificado en América del Sur. Perú será la última etapa del recorrido.

Del 11 al 16 de noviembre, el Papa visitará Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa.  Entre todos los destinos, Chiclayo tendrá inevitablemente una carga especial: allí ejerció su Ministerio Episcopal y construyó una parte importante de la trayectoria que finalmente lo llevaría hasta Roma.

Por eso, hablar de la visita del Papa León XIV a Perú es también hablar de un regreso.

Es el retorno de quien llegó décadas atrás como misionero agustino, dedicó años a la formación y al trabajo pastoral, se convirtió en Obispo y ciudadano peruano y, tiempo después, fue elegido Papa.

En noviembre de 2026, Perú no recibirá únicamente al líder de la Iglesia Católica. Recibirá nuevamente a una figura cuya historia está profundamente entrelazada con la del país.

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